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Descubre tu Ikigai a través del Coaching y haz aquello que te apasiona

Existe un concepto japonés, llamado Ikigai, que significa «la razón de vivir» o «la razón de ser».

Todo el mundo, de acuerdo con la cultura japonesa, tiene un ikigai. Según los naturales de Okinawa, la isla con mayor índice de centenarios del mundo, el ikigai es la razón por la que nos levantamos por la mañana. Encontrarlo requiere de una búsqueda profunda en uno mismo, que aporta satisfacción y sentido a tu vida.

Ikigai, pasión y trabajo unidos

Pero, ¿cómo encontrar mi ikigai? La pregunta es simple y a la vez compleja de responder. Por supuesto, cuanto mayor sea tu autoconocimiento, más fácil te resultará responderla.

Si aún no conoces tu Ikigai, puedes empezar por hacerte estas preguntas:

¿Con qué actividades se me pasa el tiempo volando? Es un indicador que te puede dar una idea de cuál es tu elemento. Puede ser leer sobre astrología, cocinar, participar en actividades de voluntariado, diseñar objetos o bailar, por ejemplo. Haz un listado de esas actividades.

¿Qué me resulta fácil hacer? Hay gente que tiene facilidad para poner orden en documentos, o comprender diferentes puntos de vista, por ejemplo. Revisa cuáles son tus aptitudes naturales y haz un listado con ellas. También puedes preguntar a personas de tu alrededor, ¿En qué crees que soy bueno? A veces la gente que te conoce puede reconocer mejor que tú mismo tus fortalezas y tus dones.

– ¿Cuál es mi elemento? En palabras de Ken Robinson, el Elemento es allí donde confluyen las cosas que te encanta hacer y las que se te dan bien. El Elemento es el punto de encuentro entre las aptitudes naturales y las inclinaciones personales. Si te gusta cantar pero desafinas, ese no es tu elemento. Sin embargo, si te encanta pintar y se te da bien, ese podría ser tu elemento. Por tanto, podríamos juntar las dos listas anteriores y ver qué coincidencias encontramos.

A partir de aquí, podemos preguntarnos:

¿El mundo es mejor con “mi elemento”? Es decir, si junto lo que me gusta hacer y se me da bien, ¿aporto algo bueno al mundo? Si me gusta romper retrovisores de los coches y se me da bien darles patadas, obviamente no aporto una mejora al mundo. Pero si me gusta bailar y se me da bien, puedo proporcionar entretenimiento y aportar arte al mundo.

Y por último, deberíamos preguntarnos: ¿alguien pagaría por aquello que me gusta hacer y que además tengo aptitudes naturales? Si encuentro un nicho de mercado que pagaría por ello, podría hacer de ello mi profesión. Por ejemplo, si se me da bien cocinar, se me pasa el tiempo volando cocinando y a la gente le gusta lo que cocino, podría plantearme hacer de ello mi profesión. Y si todavía no me he formado pero sé que es lo que me gusta y se me da bien, podría buscar una formación que me aportara las bases para convertirlo en mi profesión.

Así, si encuentro aquello que amo, que me encanta hacer, además soy bueno en ello, aporto algo positivo al mundo y además podrían pagarme por ello, he encontrado mi IKIGAI.

¿Es demasiado tarde?

Hoy en día existen muchas personas que desearían mejorar su vida, pero simplemente piensan que es “demasiado tarde“. A sus 39, 52, o 64 años se sientan atrapadas y no hacen nada para cambiarlo puesto que “las oportunidades ya han pasado” o ” es poco realista“.

Sin embargo, nunca es tarde para encontrar nuestro Ikigai. Como Sophia Loren dijo una vez: «Existe la fuente de la juventud: se trata de tu mente, de tus talentos, de la creatividad que lleves a tu vida y a la de aquellos a los que amas. Cuando aprendas a conectar con esa fuente, habrás vencido realmente a la edad».

Además, estar en tu Ikigai no significa que debas dejarlo todo, tu trabajo, tu familia, tus amigos, etc para dedicarte por completo a ello. Tienes la opción de vivirlo simplemente como un amateur, como un hobby, como un “extra”, de manera que te sirva de desahogo a tu profesión habitual en la que a lo mejor no haces nada creativo o que te apasione.

A través del Coaching puedes encontrar un canal para encontrar tu Ikigai, y así alinear tus acciones hacia tu propósito. Si quieres empezar en tu camino hacia el autodescubrimiento, puedes dar el primer paso Buscando tu Coach en LinkMyCoach.